TERAPIAS DE SALUD CAPILAR

La terapia capilar apuesta por la prevención y el tratamiento de enfermedades capilares, diferenciándose así del concepto tradicional de peluquería en el que un corte de pelo o la corrección del color son sinónimos de melena renovada. La terapia capilar va mucho más allá.

 

Nuestro método Kōan, donde integramos tratamientos fito-terapéuticos y terapias de re-equilibrio del organismo, para trabajar sobre la causa del problema,  podemos combatir importantes problemáticas específicas como la caída, la sensibilidad del cuero cabelludo, la fragilidad y rotura de la hebra, la caspa… que muchas veces no sabemos cómo se han originado y resultan ser síntomas o consecuencias de algún problema de salud, desequilibrio hormonal, tintes y procesos químicos, aplicación de productos que no le sientan bien al cabello, etc.

 

La lista de motivos puede ser grande. Por eso, es fundamental ponerse en manos de nuestro equipo Bio-médico y experto en recuperación capilar para que nos ayude a controlar y dar solución cualquier problema capilar.

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La terapia capilar consiste en aplicar métodos de prevención para tratar aquellos desequilibrios relacionados con el cabello y el cuero cabelludo con el objetivo de reducir las agresiones externas y corregir eventuales desequilibrios causados por procedimientos químicos.

A partir de un completo análisis realizado con una micro-cámara y en el que se muestra en el ordenador detalles que a simple vista no pueden apreciarse, es posible evaluar la salud del cuero cabelludo y de la hebra capilar.

 

Cuanto más temprano se inicie la terapia capilar y se detecte el problema, mayor es la probabilidad de lograr la recuperación del cabello, que en muchos casos es del cien por cien.

Una vez realizado el diagnóstico, el siguiente paso es definir qué método es el más adecuado para iniciar la terapia y tratar cada caso de manera concreta.

 

Esto se lleva a cabo a través de tónicos reguladores, alogénicos, ampollas de crecimiento, peeling y oxigenación capilar, masajes, champús y productos reguladores, aminoácidos… entre otros. Y todo ello para tratar problemas específicos como la dermatitis, caspa, seborrea, desajustes hormonales, fragilidad de la hebra, regeneración del pelo, exceso de grasa o la caída del pelo.